Joe Biden exvicepresidente de Estados Unidos fue atacado el jueves por sus contendientes demócratas en el segundo día de debates por la nominación presidencial para las elecciones de 2020, con reclamos por no “pasar la antorcha” y reproches por trabajar con racistas.

La senadora Kamala Harris, la única mujer negra en la contienda, se refirió a un escándalo reciente desatado cuando el septuagenario político dijo haber trabajado con segregacionistas en el Senado años atrás.

“Yo no creo que usted sea racista”, comentó, “pero fue doloroso escucharlo hablar de las reputaciones de dos senadores de Estados Unidos que construyeron su reputación y su carrera en la segregación racial”.

“Eso es una descripción errónea de mi trabajo”, respondió Biden. “Yo no elogié a los racistas”.

En la segunda entrega de esta contienda, presentada en dos partes por la inusitada cantidad de interesados demócratas en llegar a la Casa Blanca en los próximos comicios, Biden fue atacado también por el congresista Eric Swalwell, quien le reprochó por no “pasar la antorcha” a una nueva generación política.

“Yo todavía estoy sosteniendo esta antorcha”, dijo el exvicepresidente de Barack Obama, quien se presentó como la opción moderada y aseguró que su principal misión será “restablecer el alma del país” después del daño causado por Trump.

Próximo a él, pero en otro extremo ideológico dentro del partido, el senador socialista Bernie Sanders, segundo en las encuestas, propuso “tener las agallas para enfrentarse a Wall Street, las aseguradoras, las farmacéuticas, el ejército y la industria de combustibles fósiles”.

Una situación horrible

Los contertulios del jueves discutieron “la situación horrible” causada por el presidente Donald Trump, la “amenaza existencial” del cambio climático, el porte de armas y un sistema de salud amplio.

“Donald Trump nos ha puesto en una situación horrible. Tenemos una enorme desigualdad de ingresos“, dijo Biden, prometiendo eliminar las reducciones de impuestos que Trump entregó a los más ricos.

“Donald Trump piensa que Wall Street construyó Estados Unidos. La gente común, los estadounidenses de clase media, son los que construyeron Estados Unidos”, prosiguió el candidato, flanqueado por sus nueve contendientes.

Sanders se sumó a su competidor al afirmar que el presidente es “un mentiroso patológico y un racista y ha mentido al pueblo estadounidense durante su campaña”.

“La salud pública es un derecho humano y no algo de lo cual hay que sacar provecho”, prosiguió Sanders, quien perdió en 2016 la precandidatura frente a Hillary Clinton.

Pete Buttigieg, el alcalde gay de South Bend, Indiana, se dijo favorable a ofrecer cobertura médica a todas las personas, incluso a los 11 millones de indocumentados.

“Nuestro país es más saludable cuando la gente es saludable”, argumentó. “El verdadero problema es que no deberíamos tener a 11 millones de indocumentados sin una vía a la ciudadanía”.

En el debate del miércoles, la senadora Elizabeth Warren -tercera en las encuestas- se consolidó como precandidata de primer nivel con su discurso anti Wall Street.

Soluciones en migración

La crisis fronteriza, la detención de niños migrantes en condiciones pésimas y una fotografía impactante de un salvadoreño y su hija ahogados en el Río Bravo provocaron intercambios apasionados el miércoles y el jueves sobre las políticas de inmigración.

Kamala Harris, cuarta en los sondeos, dijo que lo primero que haría al asumir al gobierno sería devolver a los “dreamers” (jóvenes indocumentados criados en el país) un estatus legal y eliminar los centros de detención para inmigrantes.

De su lado, Biden concordó en que es “indignante” que los niños retenidos carezcan de pasta de dientes, jabón y un cambio de ropa limpia en los refugios para inmigrantes, el mayor de los cuales retiene a casi 3 mil niños a una hora de coche al sur de Miami.

“Esto es un problema hemisférico”, dijo también Sanders, promoviendo junto a Biden la perspectiva de abordar el problema de la crisis migratoria en los países donde se origina el éxodo.

En el debate del miércoles, Julián Castro, exsecretario de Vivienda de Barack Obama y quien aspira a convertirse en el primer presidente hispano de Estados Unidos, dijo que lo primero que hará será descriminalizar los cruces de frontera y eliminar la política de “cero tolerancia” de Trump.

La senadora centrista y exfiscal Amy Klobuchar también se apresuró a defender a los inmigrantes, diciendo que “ellos son Estados Unidos”.

Castro, O’Rourke y Booker hablaron en español, cortejando abiertamente a un sector de votantes cada vez más influyente. El jueves, el alcalde Buttitieg mostró desde el inicio su conocido multilingüismo con un saludo en español.

Vía López Doriga

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