El titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey), Miguel Óscar Sabido Santana, considera que la discriminación y el racismo no son lo mismo, pero sí causan el mismo daño.

El racismo se debe atender porque a través de un sentido de superioridad racial hacia cualquier persona provoca conductas que atentan en contra el disfrute de los derechos y libertades fundamentales, y en general, la dignidad humana, a través de prácticas discriminatorias o estableciendo en forma injustificada privilegios o la negativa de asociarse con quien no comparte nuestro origen.

“Históricamente ha provocado diferencias entre pueblos; es sin duda la causa de uno de los mayores daños de la humanidad en la Segunda Guerra Mundial, y por ello la necesidad de un reconocimiento de los derechos humanos en convenciones internacionales”, indica.

¿Dónde queda la atención de la violencia contra la mujer ante esta ola mundial de protesta contra la violencia racial?

“El racismo acrecienta el sentimiento de superioridad por motivos raciales y discrimina por cuestión de género; en este sentido, se constituye un doble motivo de maltrato y violencia contra la mujer, que la ubica en situación de desigualdad social y pobreza. Es preciso considerar que todas y todos anhelamos vivir en igualdad, sin discriminación y libres de violencia, por lo que debe posicionarse primordialmente la (discriminación) que se genera por cuestiones de género y por motivos de raza, en igualdad de orden y atención prioritaria”.

¿Somos racistas los mexicanos?, se le pregunta.

“Sí, en virtud de la inconsciencia social que aún perdura no alcanzamos visibilizar que reproducimos prácticas culturales que por generaciones han segregado a los pueblos originarios, o de quienes consideramos que sus rasgos físicos, culturales o conductuales en razón de su origen. No obstante, se identifica que más que segregar, nuestra sociedad otorga privilegios y genera condiciones de desigualdad y violencia.

¿Y los yucatecos…?

“En el mismo sentido”, advirtió el titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado.

Pero a todo esto, ¿contra quiénes es más fuerte la discriminación en la sociedad yucateca? En el estudio “Diagnóstico sobre Discriminación”, realizado por la Codhey en 2014, se advierte que uno de los motivos de discriminación en Yucatán es ser portador de rasgos indígenas y hablar una lengua distinta al español.

Codhey Encuesta

La Codhey hizo el Diagnóstico estatal sobre Discriminación en 2014. Algunos datos que arrojó fueron los siguientes:

Algunos motivos

Sobre los motivos de discriminación, el 83.7% de los encuentados dijo que se discrimina a las personas por diversidad sexual; el 81.8% por ser pobres, el 81.5%, por su apariencia en la vestimenta; el 80.7%, por discapacidad, y el 77.7%, por ser o parecer indígenas.

Otros aspectos

Asimismo, 74.3% consideró que las personas son víctimas de discriminación por su color de piel; 71.8%, por ser adultos mayores; el 67.7%, por su estatura; el 66.9%, por hablar maya; el 63.6% por su religión; el 57.8%, por ser mujeres, y el 50.3%, por usar hipil. Más del 40% de los entrevistados dijo que alguna vez ha sido discriminado.

Vía El Diario de Yucatán

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